MALDONADO COPELLO, ALBERTO
Un fantasma ha recorrido el mundo desde comienzos del siglo XIX: el fantasma del comunismo. Contra este fantasma se han conjurado en santa jauría todas las potencias mundiales y regionales, diferentes papas, los gobiernos capitalistas de Europa, de Estados Unidos, de América Latina y el Estado colombiano. rnA pesar de la desaparición de la Unión Soviética y del muro de Berlín, no hay un solo partido de oposición a quien los adversarios gobernantes no motejen de comunista, ni un solo partido de gobierno que no lance al rostro de sus críticos de izquierda la acusación estigmatizadora de comunismo. Tanto Donald Trump y los republicanos en Estados Unidos, como Álvaro Uribe y el Centro Democrático en Colombia, Isabel Ayuso en España y Javier Milei en Argentina, a pesar de la debilidad o inexistencia de organizaciones que promuevan el comunismo, ven el fantasma en todos partes.rnEs evidente que el comunismo se halla reconocido por los capitalistas y sus gobiernos como una alternativa que es necesario prevenir y combatir. Por tanto, es necesario exponer la interpretación del mundo que tienen los comunistas y los lineamientos de la sociedad que ellos quieren construir