EL INFORME HITLER

EL INFORME HITLER. EL DOSIER SECRETO ELABORADO PARA STALIN

Editorial:
TUSQUETS EDITORES
Año de edición:
Materia
Historia
ISBN:
978-958-42-5899-1
Páginas:
624
Encuadernación:
Rústica
$29,000.00
IVA incluido
En stock
Añadir a la cesta

A pesar de todo lo que se sabe ahora de Adolf Hitler y Josif Stalin, en su historia existe todavía una laguna intrigante. Sabemos muy poco de lo que cada uno de ellos pensaba del otro. ¿Actuaban a impulsos de un odio y una desconfianza profundos? ¿De una admiración secreta, un respeto no expresado por el gigante histórico cuyo poder público estaban, sin embargo, decididos a denigrar? ¿Qué hubiese sucedido si Hitler hubiera capturado a Stalin cuando en octubre de 1941 las tropas alemanas penetraron en los barrios periféricos de Moscú? ¿O si Stalin hubiese logrado apresar a Hitler vivo dentro de su búnker en los últimos días de la contienda?.

Sorprende ver que hay pocas pistas que permitan dar respuesta a estos interrogantes, aunque también son escasos los indicios de que entre ellos existiera un odio declarado. Stalin admiraba a los alemanes en general, no sólo por su competencia técnica y administrativa (de la que la Unión Soviética tomó mucho en préstamo durante el segundo decenio del pasado siglo en forma de tecnología e ingeniería avanzadas y consejos sobre planificación), sino también porque Alemania dio «al mundo hombres tales como Marx y Engels».

Hay testimonio de la reacción de Stalin cuando recibió la noticia de que Hitler había ordenado asesinar a Ernst Rohm y a otros líderes de las SA en la infausta Noche de los Cuchillos Largos en junio de 1934: «Hitler, ¡qué gran hombre! Así es como hay que tratar a los adversarios políticos». Se supone que afirmó con un dejo de pesar dictatorial que, codo con codo con el Reich de Hitler, «hubiéramos sido invencibles», y brevemente, entre septiembre de 1939 y junio de 1941, las dos dictaduras estuvieron unidas por un pacto de amistad que el resto del mundo veía con evidente alarma.

Los comentarios de Hitler sobre Stalin son menos abundantesy la hostilidad obsesiva que el comunismo despertaba en el dictador alemán es bien conocida.