SILVA MENICAGLI, VICTOR MARIO
Víctor caminó con respeto, eso se ve no en las palabras, sino en el modo como trata lo que toca. Elrnrespeto no se declama, se huele como se huele la lluvia antes de que llegue sobre la selva. Que esterncamino que construyeron juntos, él y las medicinas, continúe teniendo raíces profundas. Las ramasrnse mueven con el viento, las raíces no. A todos los que se acerquen a las medicinas venidos de esernmundo acelerado de fuera, vengan despacio, vengan en silencio, vengan con las manos vacías y elrncorazón abierto. La selva no necesita de su urgencia, ella tiene todo el tiempo del mundo. El cielornarriba y el río abajo siempre estuvieron aquí y siempre estarán. Los Marubo los esperamos.