PEDRAZA VARGAS, JOHAN EDUARDO
Las varias voces que resuman en esta Guía para el regreso también se convierten en una suerte de pequeña antología conla que Pedraza Vargas puede ir del relato personal a la multitudrnde sonidos. Entonces el yo pasa a un segundo plano cuando sernle canta a la vida encarnada en aquellos rostros familiares que se dibujan en sus poemas, como una salutación necesaria cuandornse escudriña en la existencia como decurso de una historia familiar. Es el caso de su abuela María a quien, desde un poema en segunda persona, Johan se dirige en una singular carta quernuna vez más surge como parte de su confesión y su entelequia: "Ay doña María. / Y si no doliera tanto / y si no costara tanto trabajo el siguiente día". Allí, donde "el aliento ya no alcanza", se funden el lodo y la sangre para, en su ambivalencia existencial, trasladar el duelo al terreno de esos otros transeúntes que constituyen su realidad, como un común denominador del libro.