La fina silueta de un cara´cter rotundo. Robert Louis Stevenson retrata a Henry David Thoreau con firmes trazos, cual susurros de hojarasca.
Robert Louis Stevenson (1850-1894), de origen escoce´s, afamado novelista y viajero empedernido. Autor de cla´sicos como La isla del tesoro, el creador del doctor Jekyll y de su sombra Hyde, el vivaz narrador de La flecha negra y El sen~or de Ballantrae, nos ofrece un retra- to de un personaje imprescindible de la literatura norteamericana y universal: Henry David Thoreau (1817-1862). Pensador y escritor poliface´tico. Hoy en di´a, una leyenda del discurso poli´tico, ideo´logo de la desobediencia civil moderna y padre de las tesis de la simplicidad voluntaria. Un cla´sico retratado por otro cla´sico.
La pluma de Stevenson esta´ avezada a penetrar con agudeza en la psicologi´a de personajes insig- nes y anodinos. Pero en esta ocasio´n el verbo se convierte en trazo y surge un retrato personal que rehu´ye la caricatura y los lugares comunes. Estamos ante un esbozo cri´tico y al mismo tiempo afable sobre unas ideas y unas vivencias que no han perdido vigencia y siguen latiendo hoy en di´a desde lo ma´s profundo de los bosques de Walden.