QUIÑONES LEÓN, ADRIANA
comer es también una forma de ordenamiento del mundo. En cada bocado se ponen en juego relaciones de poder, se activan historias que nos preceden, jerarquías que operan son nombrarse y hábitos que parecen naturales, pero que han sido impuestas y normalizados. En ese gesto cotidiano se inscriben dinámicas y modos de vida que difícilmente se perciben como construcciones históricas.