KIPLING, RUDYARD
Papá lobo, en plena cacería, olfateaba el aire para detectar alguna presa. Andaba sin hacer ruido: u00a1El silencio es el arma del cazador! De repente, percibió que algo se escondía debajo de un arbusto. Acercó el hocico y miró. Allí vio a un animalito rosado, con unos grandes ojos brillantes. Papá lobo sabía muy bien que era eso: un cachorro de hombreu2026